La apuesta por la I+D, clave para el futuro económico de España
El Informe de Competitividad Global 2011-2012, publicado a finales del año pasado por el Forum Económico Mundial, pone de manifiesto la importancia de la apuesta por la I+D+i en España para continuar mejorando en competitividad y asegurar un crecimiento sostenible futuro de nuestra economía.
En palabras de los editores, "El Informe de Competitividad Global 2011-2012 contribuye al entendimiento de los factores clave que determinan el crecimiento económico y ayuda a explicar porqué unos países son más exitosos que otros en incrementar sus niveles de ingresos y oportunidades para la población", augurando un comportamiento en 2012 similar al experimentado en el último año, con un crecimiento desigual en las diferentes economías mundiales.
En un ranking global realizado sobre 142 economías utilizando 100 indicadores diferentes y donde los primeros puestos están dominados por las economías europeas más potentes, España ocupa el lugar 36, lo que ha supuesto ganar 6 puestos desde el anterior ranking. El informe señala que esta mejora puede deberse en parte a las mejoras en algunos indicadores y en parte al deterioro de otras economías.
Se hace hincapié en la incesante preocupación por el futuro de las economías de los países periféricos de la eurozona (Irlanda, Italia, España, Portugal y Grecia) donde, a pesar de los planes de recuperación puestos en marcha por los diferentes gobiernos, la economía sigue siendo vulnerable.
También se indican algunos consejos para poder alcanzar un rendimiento económico satisfactorio y sostenible en estos países, y sobre todo en España. Entre ellos están algunas medidas como la consolidación fiscal que reduzca las cargas de deuda, la flexibilización del mercado laboral y la mejora de algunos indicadores como el nivel de productividad, el acceso a préstamos o la reducción de la deuda pública.
Pero, por encima de todas ellas, el informe destaca la importancia de no perder de vista la competitividad a largo plazo. Muchas de las dificultades actuales experimentadas por las economías avanzadas, sobre todo en los países periféricos de la eurozona, se deben a un rendimiento modesto de la competitividad, que limita el crecimiento económico a largo plazo. Sin embargo, las economías competitivas tienen elementos suficientes para mantener, de forma sostenible, altos índices de ingresos y un rendimiento sólido a largo plazo.
Y en este marco, se revela que, a pesar del descalabro de la estabilidad macroeconómica española (desde el puesto 66 al 84) el país ha conseguido avanzar puestos sobre todo por su mayor capacidad de innovación debido a la mejora en inversión en I+D+i, y apunta a que futuras mejoras en este ámbito serán cruciales para la recuperación de la economía y la muy necesitada transformación económica del país.
Otro apunte relevante del informe indica que, a pesar de la alta escolarización en altos niveles, el sistema de educación español no consigue proporcionar a un nivel suficiente de la población las habilidades necesarias para participar en una economía cada vez más dirigida por el conocimiento.